Ya sabemos que el proceso de la autosugestión es el diálogo que se crea con nosotros mismos. Pero esta idea, creo, merece ser un poco más desarrollada. Exactamente de que parte de nosotros mismos estamos hablando? Por una parte si que sabemos que es nuestro yo más conocido, el del día a día, pero quién es el que contesta? Para que haya un diálogo es preciso que hayan dos mentes, dos sistemas de pensamientos, entonces, cuando este diálogo se crea productivamente, podríamos decir que estamos en contacto con una mejor versión de nosotros mismos.
Pero si esa mejor versión está ya en nosotros por qué entonces no se convierte en nuestro yo del día a día?
Es que acaso no es una parte de nosotros esa quién habla y nos dá determinadas indicaciones que nosotros las asumimos como buenas ideas y nada más?
Hasta que punto podría pensarse la posibilidad de que hay una inteligencia reservada para cada uno de nosotros y que nos sirve de guía y Maestro, y que por nuestra inmadurez, sobre todo espiritual, somos incapacez de respetar sus mandatos?
No se si algún día tendré una respuesta clara de estas cuestiones, pero la idea es maravillosa y vale la pena ir en su busca.
Un saludo, Miriam.
No hay comentarios:
Publicar un comentario