Como mismo nosotros nos hablamos a nosotros mismos teniendo un efecto positivo o negativo dependiendo de la calidad de la autosugestión, de igual manera influimos sobre aquellos con los que nos comunicamos (de manera externa, otras personas), siendo positiva o negativa esta influencia a partir de nuestro mensaje y también del nivel de madurez de nuestro interlocutor.
O sea, somos capacez de sugestionar a otras personas. Ya habiéndonos dado cuenta de la importancia de este fenómeno en nuestra vida, sería un acto de humanidad si nos tomamos el tiempo para ver de qué manera podemos sugestionar positivamente a alguien que un apoyo le sería de mucha ayuda.
A veces sólo necesitamos una pequeña chispa para que todo nuestro potencial combustione (lo hemos vivido todos en carne propia) y esa chispa puede ser tu apoyo, que con pocas palabras basta.
Saludos de Miriam.
No hay comentarios:
Publicar un comentario